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jueves, 19 de diciembre de 2013

Alimentación adecuada para esfuerzos intelectuales

Para aquellas personas que necesitan una mayor concentración por motivos de trabajo o estudiantil, llevar una alimentación sana y rica en ciertos nutrientes es de una grandísima ayuda.

El cerebro es el órgano encargado de lo relacionado con el “trabajo intelectual”.

Para poder ayudarlo, debemos saber cómo funciona. Su unidad celular es la neurona, las cuales se comunican entre ellas mediante impulsos nerviosos y que liberan sustancias transmisoras que influyen en otras células y desencadenan una reacción. Entre estos transmisores, llamados neurotransmisores, los más conocidos son acetilcolina, adrenalina, noradrenalina, dopamina, ácido glutámico y serotonina.

Los aminoácidos, como ttirosina y triptófano, son los precursores y las sustancias a partir de las que se forma la noradrenalina y serotonina. Estos son los componentes que forman las proteínas, por ello el consumo de proteínas va a ser una pieza clave.

Otro consumo a tener en cuenta es el del oxígeno.

El fósforo también es muy importante, ya que gracias a él conseguimos las moléculas de ATP, y la glucosa también, ya que son indispensables para dar energía pues se ha comprobado que el cerebro no utiliza grasas para poder obtener energía.

Muchas veces no se tiene en cuenta y es igual de importante realizar un descanso cuando se lleva dos o tres horas seguidas para desconectar y consumir una mediamañana o mediatarde para reponer. Realizar comidas muy abundantes y difíciles de digerir genera muchos problemas a la hora de concentrarse y de estar espabilado, pues debemos gastar mucha energía en poder digerirlas. Pore esta razón, mejor haremos comidas pequeñas y nutritivas.

¿Cómo debemos comer?


Sabiendo lo que mayoritariamente necesita el cerebro, los alimentos que estarán presentes en nuestra alimentación serán:
  • Alimentos ricos en Fósforo: quesos curados, sardinas, mariscos, chocolate, huevos, yogures y carne de cerdo y pollo.
  • Alimentos proteicos o combinaciones de alimentos con el mayor número de aminoácidos posible: alimentos de origen animal como carne, pescado, huevos, derivados lácteos y alimentos de origen vegetal complementando legumbres con semillas o cereales con legumbres o cereales con frutos secos.
  • Alimentos ricos en glucosa de absorción lenta: cereales integrales, legumbres, harinas integrales, verduras, frutas, azucares integrales, etc.
  • Alimentos ricos en vitaminas del grupo B, que ayudan a equilibrar el sistema nervioso y a la formación de neurotransmisores y energía: alimentos integrales, verduras, levadura de cerveza, germinados, frutos secos crudos, semillas crudas, vísceras, carnes rojas y hongos.


jueves, 5 de diciembre de 2013

¿Cómo mejorar las digestiones?

La vida tan movida que llevamos nos lleva a hacer todas las cosas con prisas. Las tecnologías que nos rodean nos hace eso más fácil y ya es como “lo natural”, lo que debe ser porque todos vivimos un poco así.

Pero lo que no cambia, lo que no se acelera ni se beneficia de las tecnologías para poder hacerse más rápido, son las digestiones. Las prisas, con todo lo que comportan, y la vida saludable, son antagonistas, especialmente en todo aquello que se refiere a la alimentación, siendo en muchas ocasiones responsables de alteraciones digestivas.

La digestión consiste en la correcta función de todos los procesos físico-químico que tienen lugar en el aparato digestivo, entendiendo como tal el tramo comprendido entre la boca y el ano (boca, esófago, estómago, intestino delgado, intestino grueso y ano), así como de los órganos anexos (hígado, páncreas, vesícula biliar). Y esto lleva su tiempo.

Las emociones y el sistema digestivo.


El buen funcionamiento de las actividades fisiológicas de cada parte por separado y del conjunto como globalidad, dará como resultado una buena digestión.

Pero además, para que todo este complejo de órganos y funciones fisiológicas actúe correctamente,se necesitan dos sistemas complementarios, el sistema neurovegetativo y el sistema vascular.

Sobre el funcionamiento de estos sistemas y órganos va a influir de un modo muy notorio el estado emocional y psíquico de la persona. Esta influencia de las emociones sobre el sistema digestivo se hace patente en expresiones populares como “me repatea el hígado”, “tengo los nervios en el estómago” o “cuando me disgusto, me queman las entrañas”.

Cualquier desajuste en alguno de los niveles comentados puede ser responsable de algún trastorno digestivo, que se puede manifestar de muy diversas formas: naúseas, vómitos, gases, digestión lenta, hinchazón abdominal, ardores, acidez, reflujo, diarrea, estreñimiento, dolor abdominal, etc.

Cada uno de estos trastornos puede comportar una mala digestión o ser la consecuencia de la misma.

Cuidar las emociones puede mejorar la digestión. 
  • Un estado anímico tenso y estresado puede afectar a los órganos digestivos, provocando gases, hinchazón y dolor.
  • Un estado anímico irritado o agitado puede afectar al estómago, al hígado o a los intestinos, pudiendo manifestarse como gastritis, ardor de estómago, vómitos, estreñimiento, úlceras, etc.
  • Y un estado de excesiva preocupación, reflexión o de pensamientos obsesivos puede provocar digestiones difíciles, sensación de pesadez, hinchazón abdominal, diarreas, naúseas, etc.

También se considera muy importante el entorno donde se come para hacer unas buenas digestiones.


Otros consejos para digerir mejor.


  • Mantener una actitud relajada, tranquila, sin prisas, estando sentados y centrados en lo que hacemos, no trabajando mientras o mirando el móvil.
  • Masticar bien los alimentos, unas 50 veces, para iniciar correctamente el proceso digestivo gracias a las enzimas contenidas en la saliva y a que el bocado queda lo suficientemente triturado para que no le supongo un esfuerzo extra al estómago. Así también, la sensación de saciedad llega antes.
  • La Medicina Tradicional China aconseja que los alimentos y bebidas no sean muy fríos porque el cuerpo necesitaría más calor para digerirlos, provocando una digestión más lenta y pesada.
  • Beber poco o nada durante las comidas, a ser posible lo bebido que sean infusiones o agua templada.
  • Cuando hay digestión pesada o tendencia a ella, es beneficioso darse un masaje abdominal. Aunque no inmediatamente después de comer, es más a modo preventivo o como remedio si nos seguimos sintiendo pesados después de pasar horas desde que comimos. Además de ese masaje, otro más sencillo sería frotar con las manos alrededor del ombligo en sentido circular y de las agujas del reloj.
  • Hacer 5 comidas al día, 3 principales y 2 tentempiés. Si se necesitara, se puede hacer algún tentempié más.
  • La fruta hay que comerla entre horas y dejar pasar por lo menos 1 hora hasta comer otra cosa. No mezcles las dulces con las ácidas.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Plato ligero y apetitoso para disfrutar en casa

Hoy os voy a dejar una receta de un delicioso plato que puedes preparar tu en tu casa facilmente(o medianamente) para disfrutarlo con tu familia.

Berenjenas rellenas gratinadas con mozzarela

Tiempo: 25 minutos
Dificultad: media 
Nivel calórico: 372 kcal

Para 4 personas: 2 berenjenas , 1 cebolla, 1/2 puerro, 1/2 pimiento verde, 500 g de carne picada, 6 tomates deshidratados, 2 cucharadas de salsa de tomate , mozzarela, 1 manojo de cebollino, aceite, sal.

Abre las berenjenas longitudinalmente. Extrae la pulpa y reserva. Pica la cebolla, el puerro y el pimiento y rehoga hasta que de dore. Añade la carne picada y la salsa de tomate.

Saltea un par de minutos y añade la pulpa de las berenjenas. Cocina dos minutos más, añade los tomates picados y corrige el punto de sal.

Rellena con esta mezcla las berenjenas y cubre con mozzarela. Hornea 15 minutos y agrega el cebollino picado

Truco; si prefieres sabores mas intensos, el lugar de la mozzarela cubrelo con queso queso de cabra en rulo o sino ponlo al gusto que tu prefieras .